martes, 24 de junio de 2008

Cada gallego será lo que quiera...



Aprovechando la reciente presentación del "Manifiesto por una lengua común", me gustaría recordar la labor que está llevando a cabo Galicia bilingüe.


Cada gallego será lo que quiera... reza la mitad castellana del lema de esta asociación que desde hace un par de años lucha por el derecho de los gallegos a elegir libremente la lengua en la que expresarse, en la que educar a sus hijos y en la que dirigirse a la administración.


Esta iniciativa sería innecesaria si desde el ámbito político no se estuviera llevando a cabo una paulatina y ascendente persecución de la lengua castellana consistente en la limitación de su uso, precisamente en los ámbitos arriba dichos.
Cito algunos ejemplos:

-Cada año son más las asignaturas que, obligatoriamente, deben ser impartidas en gallego.

-Los trámites administrativos con el gobierno autonómico deben realizarse exclusivamente en esta lengua.
- Las ayudas para proyectos o subvenciones financiados por la Xunta puntúan el uso del gallego hasta hacer que aquellos que presenten la documentación en castellano apenas puedan optar a su concesión.

Durante el franquismo las autoridades trataron de censurar en la medida de lo posible el uso del gallego: desapareció de los colegios y en las ciudades estaba socialmente mal visto. Con todo, el gallego siguió siendo la lengua más hablada de la región, pues el control estatal no llegaba a los numerosos núcleos rurales donde los únicos que hablan el castellano (si lo hacían) eran el médico, los guardias civiles y el maestro. Con la llegada de la democracia el gallego dejó de ser una lengua perseguida, reapareció en las escuelas y con la creación de la autonomía apareció por vez primera en la administración. Entonces comenzó a producirse el fenómeno a la inversa. En el momento en que los gallego-hablantes podían emplear su lengua materna libremente y en cualquier ámbito de su vida pública y privada, muchos de estos optaron por iniciar una política de represión sobre aquellos que hablan, hablamos en mi caso el castellano.

En las últimas décadas se han creado plataformas en defensa de la lengua y de la cultura gallega, respetables siempre y cuando estas contemplen un espíritu de convivencia y respeto a la elección personal, cosa que, por otro lado, no suele darse. También han surgido toda una serie de movimientos nacionalistas radicales de supuesta izquierda que atacan con violencia todo aquello que no comparten, no comprenden y les es ajeno. Entiendo que tras semejante actitud lo único que hay es miedo a lo diferente, cerrazón mental e incapacidad de comprensión. Uno de los argumentos sostenidos por los nacionalistas es la amenaza de desaparición que se cierne sobre el gallego; una amenaza que no está claro en qué consiste pues a pesar de ella, de internet, de la televisión, etc. el gallego sigue siendo la lengua más hablada en Galicia.
No es la elegida por las clases altas, y el principal material científico no sé publica en gallego sino en inglés o en castellano para hacerlo accesible al mayor número de gente posible; tampoco se rodaba (hasta este año) cine en gallego, por las mismas razones que se publica en lenguas con millones de hablantes. Pero una cosa son estos datos y otra muy distinta considerar el gallego en peligro de extinción y, por tanto, imponerlo como lengua.

Dejando hacer o sustentando las iniciativas galleguistas más radicales, los políticos han creado el caldo de cultivo del cual procede Galicia bilingüe, mientras que estos grupos violentos han encontrado en la asociación un enemigo real frente al cual combatir y al cual agredir. Espeluznante es el único calificativo que se me ocurre para el vídeo colgado en Youtube por uno de estos grupos a los que, lo siento, pero no pienso ni mencionar. En él, el autobús con el que la gente de Galicia bilingüe recorre la región recopilando firmas acababa saltando por los aires.
Actualmente, las amenzas ya van más allá de la mera ficción: su autobús debe ser escoltado por la policía, soportan pitadas e insultos de un grupúsculo que los acompaña allá donde vayan y recientemente han dañado el patrimonio de algunos de los integrantes de la asociación.

Ante el clima que tenemos, lo único que se puede hacer desde este blog es secundar a aquellos valientes que han dado un paso adelante para defender nuestra libertad de elección y darles encarecidamente las GRACIAS

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ole y ole (que no olé). Estoy de acuerdo.
Yo también quería desearte ánimo ya que has decidido unirte al mundillo de los blogs; seguro que tú cuidas el tuyo mucho mejor que yo el mío :b
No os he olvidado, aunque lo parezca, y se os echa de menos.
Bicos,
Em Jo

Paula dijo...

HOla guapísima!!!

A ver si te prodigas también físicamente que hemos tenido que poner tu foto en la nevera para no olvidar tu cara!!!
A priori estaré todo el verano por aquí así que cuando quieras quedamos, ¿vale?

Añadiré tu blog a la lista, aunque es cierto que últimamente escribes poquito.

Me alegro mucho de tu visita!!