viernes, 27 de junio de 2008

La historia de Espinete



El otro día escuché en la radio a Guillermo Fesser (Gomaespuma) contar cómo Espinete llegó a nuestro país. Desconozco hasta qué punto todo cuanto dijo el humorista es cierto, así que vamos a tener el relato por apócrifo, aunque no por eso menos digno de ser tenido en cuenta.

Barrio Sésamo llegó a España en 1976 bajo el nombre de "Ábrete sésamo" y formaba parte del programa Los globos. Ante el escaso éxito, en 1979 se optó por adaptar el programa a la realidad española de la época. La productora americana CTV se hacía cargo del 50% de la emisión mientras que el porcentaje restante de la misma se rodaba en Prado del Rey. Así, a personajes americanos como la rana Gustavo, Coco, Epi y Blas o el Monstruo de las Galletas, se unían el personaje local, creado al gusto de los consumidores, y sus amigos. La primera que entró en escena fue la enorme Gallina Caponata, tomada de la versión americana, a la que dió vida la actriz Emma Cohen.
En 1983 los responsables de TVE optaron por una mascota exclusiva y encargaron a Jim Henson, creador de las marionetas de Sesam Street y diseñador de los personajes locales de la serie, la creación de un águila como conductor de la versión española. La petición nunca llegó a materializarse (especulaba Fesser con que tal vez Henson tenía demasiado trabajo por aquel entonces) pero se le ofreció a España un diseño que Israel acababa de rechazar para Rechov Sumsum, la edición israelí. Estos habían solicitado al americano la marioneta de un puerco espín, animal representativo de la zona, pero el resultado no les debió de gustar y prefirieron rechazarlo. El muñeco sí agradó a los responsables españoles y así fue como Espinete, un enorme puercoespín rosa al que aquí siempre hemos tomado por un erizo, aterrizó en nuestros hogares.
Lo que no contó Fesser fue en qué momento tomó como pareja artística a Don Pimpón, el supuesto búho que, esperemos, no sea lo que quedó de aquel maravilloso águila que debía acompañar nuestras primeras tardes de bocata y tele.

4 comentarios:

David Alonso dijo...

Mi padre lo veía conmigo y a el le encantaban los hermanos monstruos siameses que gruñían el uno al otro. Eran geniales. Yo prefería a draco y a coco. Siempre coco.

Chispita dijo...

A mi me encantaba el conde Bracula ese que cantaba los numeros.
Me gusta mucho el blog Paula, seguiré pasando por aquí.

yosoyhayek dijo...

La cabecera del programa, con los niños setenteros corriendo entre árboles y montados en un trenecito (ese fue mi uniforme de colegio durante 10 años!)... no me gustaba nada, no quería verlo, cuando empezaba el na na naaa... me entristecía. Nunca llueve a gusto de todos, jejeje. Cuando me enteré de que espinete era una mujer muy rara disfrazada y poniendo voces, lo entendí todo.
Saludos!

Paula dijo...

David: eso explica cosas...
Chispita: muchas gracias! será un placer tenerte por aquí.
Hayek: si los niños del na na naaa fueran de mi colegio yo también me pondría triste. Recuerdo que de pequeña quien me generaba un desasosiego enorme era Javier Gurruchaga en La Bola de Cristal (aunque supongo que tampoco es de extrañar). Lo de descubrir que Espinete era en realidad Chelo Vivares es como lo de los Reyes Magos... también explica cosas! ;P