miércoles, 3 de septiembre de 2008

De por qué Galicia no se convertirá en Cataluña


Ayer el diario El Mundo publicaba una noticia esperanzadora para aquellos que consideramos que la defensa de una lengua no pasa ni por la imposición de la misma a los ciudadanos ni por el asesinato económico del territorio en el cual se emplea.

Ayer el Club Financiero de Vigo presentó un informe en el cual se señalaba el peligro (económico) que supone para las empresas la política de "galleguización" que pretene impulsar la Xunta de Galicia y, más concretamente, Vicepresidencia, en manos del nacionalista Anxo Quintana. Todos los miembros del Club Financiero, integrado por 300 empresas entre las cuales se encuentran las principales entidades bancarias, las caixas gallegas, la Peugeot-Citröen, las principales conserveras, Pescanova, Unión Fenosa, otros "gigantes" y empresas de menor capital, han aceptado los resultados del informe.

La galleguización no sólo implica la imposición de la lengua gallega en algo tan particular como la lengua en la cual uno decide sacar adelante su negocio sino que conlleva ingentes inversiones económicas para las empresas que, además, encuentran una traba interna al buen desarrollo de sus inversiones y negocios en el extranjero. En definitiva: un verdadero despropósito.

El informe elaborado por el Club Financiero de Vigo supone un importante plante a la manipulación y la imposición política del gallego, y un tremendo barapalo para las cegatas miras de los nacionalistas, empeñados en hacer de su pequeño feudo una ridícula "aldea de irreductibles" que da la espalda al desarrollo y a las que hoy por hoy son líneas de futuro, que pasan, en un mundo cada vez más pequeño, por las relaciones con el exterior. Relaciones de las que queda excluído el empleo del gallego, por tratarse de una lengua minoritaria.

Parece que los nacionalistas van a aprender por la vía dura que con "las cosas del comer" no se juega, y que una cosa es manosear el ámbito cultural e, incluso, la desprotegida educación y otra muy distinta es hacerlo con el dinero y las fuentes de riqueza.

En Cataluña cada vez son más la empresas que ven que el uso del catalán desfavorece y complica su desarrollo económico, y están arriando velas. En Galicia parece que costará izarlas.

2 comentarios:

liberand dijo...

Si hay algo soprendente es que las empresas son capaces de aceptar decisiones liberticidas aunque les ocasionen pérdidas y sean un despropósito, ya que aún así pueden sacar algún beneficio, aunque mucho menor que el esperado. Pongo como ejemplo a Venezuela o Bolivia con las multinacionales Repsol o el Banco Santander.

Paula dijo...

Sí pero como bien dices en algunos casos extraen "otro tipo de beneficios".

En este caso el beneficio es nulo puesto que estamos hablando de empresas que pueden prescindir de la Xunta pero de las cuales la Xunta no puede permitirse el lujo de prescindir.
El mejor ejemplo es la Citröen que es una empresa extranjera. Si la fábrica cierra hunde la ciudad de Vigo y su área comercial. El palo sería más duro que el cierre de los astilleros. Si a esta empresa las autoridades regionales le empiezan a poner trabas echan el cierre y abren otra factoría en Europa del Este, donde la mano de obra les saldría, además, más barata.

A mí lo que realmente me alegra es que en Galicia haya voluntad de no caer en papanatismos absurdos o de tipo snob (como en el caso catalán), y se plante cara a los abusos políticos. Vengan de quien vengan y tengan el cariz que sea.

Saludos!