lunes, 8 de septiembre de 2008

La Guerra de la propaganda (II)

Tras el visionado de El triunfo de la voluntad, Capra se encontraba obligado a cumplir con el encargo de Marshall de realizar una serie de documentales que explicase a los civiles del ejército norteamericano el por qué de la guerra de la que, en breve, iban a formar (si no lo hacían ya) parte. Los mandos del ejército comprendían que la adaptación de los civiles a la disciplina militar no era sencilla, y consideraban que si éstos comprendían la nobleza de la causa americana esta les impediría desfallecer en los momentos de flaqueza.

Capra estaba preocupado por cómo llevar a cabo tal misión. Por un lado no contaba con los rudimentos propios del cine (no tenía estudio, ni equipo, ni personal) y el Cuerpo de Transmisiones del Ejército, con el cual colaboraba, estaba orientado a la producción de filmes de entrenamiento. Por el otro, el cineasta necesitaba encontrar una idea poderosa que contrarrestase el fondo de la propaganda nazi. Paradójicamente, lo segundo resultó más sencillo de resolver que lo primero. Capra lo describió del siguiente modo en su autobiografía:

"[...] más importante que cómo o dónde iba a producir las respuestas a El triunfo de la voluntad era las propias respuestas. ¿Cuáles eran las respuestas? ¿Cuáles eran los antídotos a las venenosas ideas de una raza que se pretendía superior..., ya fuera rubia o amarilla?
Necesitaba una idea básica, poderosa, una idea que se extendiera como un fuego en la pradera, una idea de la cual fluyeran todas las ideas. Pensé en la Biblia. Había una frase en ella que siempre me ponía la piel de gallina: <>
¿Significaba eso también que la verdad te haría fuerte? ¿Lo bastante fuerte como para detener a Hitler y a Tojo? ¿Cuál era la verdad acerca de esta Guerra Mundial? Bueno, me resultaba obvio que los nazis de Alemania, los señores de la guerra de Japón, y los fascistas de Italia estaban intentando deliberadamente tomar por la fuerza a las naciones libres, a fin de poder pisotear la libertad humana y establecer sus propias dictaduras mundiales. Si esta afirmación era la verdad, entonces los hombres libres de todo el mundo lucharían hasta la muerte contra ella."

Y esa fue la solución hallada por Capra: "Dejaremos que el enemigo demuestro a nuestros soldados la enormidad de su causa... y lo justo de la nuestra".

Tras el hallazgo de "LA IDEA" Capra inició todo un proceso para hacerse con el equipo técnico y humano que necesitaba para llevar a cabo su trabajo, sorteando las zancadillas que le llegaban desde algunos sectores más recelosos del Ejército. Con su tradicional cabezonería, y como si fuera uno de sus propios personajes (un Mr. Smith de carne y hueso) el italoamericano logró sacar adelante su proyecto. Estudió los noticiarios del enemigo y junto con un equipo de guionistas militares sacó adelante la serie Por qué combatimos (Why We Fight), formada por siete filmes de cincuenta minutos con los siguientes títulos:
1- Preludio a la guerra: donde se presentaba un cuadro general de dos mundo: el esclavo y el libre, y la ascensión del militarismo totalitario.
2- Los nazis golpean: sobre la escensión de Hitler y las invasiones de Renania, Austria, Checoslovaquia y Polonia.
3- Divide y vencerás: sobre la ocupación del Báltico, la superación de la línea Maginot y la rendición francesa.
4- La batalla de Inglaterra.
5- La batalla de Rusia.
6- La batalla de China
7- La guerra llega a Norteamérica: donde, tras recordarse la formación del país, se analiza el seguimiento de la guerra europea y la sensibilización norteamericana con la causa de los países ocupados.

A pesar de que fueron hechos por el Ejército y para el Ejército, los documentales de Capra también se emplearon como filmes de entrenamiento por la Marina, la Infantería de Marina y la Guardia Costera. Los británicos, canadienses, australianos y neozelandeses también los emplearon en la formación de los miembros de sus fuerzas armadas; y fueron traducidos para poder servir de entrenamiento para aquellos aliados de habla no inglesa. Uno de ellos fue exhibido en los cines norteamericanos, sin embargo, Winston Churchill hizo que todos fueran exhibidos al público británico en los cines. Los rusos hicieron lo propio con La Batalla de Rusia. Las embajadas norteamericanas en los países enemigos exhibieron la serie completa durante los meses de la ocupación después de la guerra, cobrando diez centavos por entrada, consiguiéndose una recaudación seis veces superior al coste original.

Un optimista Capra llegó a afirmar que Por qué combatimos se convirtió en la imagen de la política oficial estadounidense durante la década de 1931-41.

A pesar del éxito que obtuvo la serie, el cineasta no consiguió alcanzar con ella el mérito cinematográfico de Leni Riefenstahl. Por su parte, ella se convirtió en una proscrita una vez terminada la guerra; esta actriz, cineasta y aventurera, siguió trabajando bajo pseudónimo, repudiada por un pasado nazi del que renegó hasta su muerte.


5 comentarios:

David Alonso dijo...

Me encanta esta frase que pusiste: Dejaremos que el enemigo demuestro a nuestros soldados la enormidad de su causa... y lo justo de la nuestra"
Sin duda es una muestra que está a medio camino entre educar a la gente por la necesidad de luchar y el adoctrinamiento propio de los medios militares.
Menos mal que contaban con Capra porque los militares tienen una visión demasiado parcial de la vida civil, y menos mal que contaban con generales tan capaces como Marshall.

Paula dijo...

En parte sí! Si por los militares del Centro de Transmisiones esas películas nunca se habían realizado.

Lo interesante es la recuperación de las imágenes de archivo, extraídas de noticieros y que los americanos tenían almacenadas y a buen recaudo para que sólo fueran vistas por militares y políticos.

Marshall era una persona con un potencial humano enorme, muy superior al de otros altos mandos más obsesionados con la jerarquía, la imagen del Ejército y la suya propia.

Vitrubius Volante dijo...

¡Chicos, tenéis que ver el documental que estoy viendo! Buscando vídeos sobre la serie de películas Why we fight de Capra, encontré en YouTube un documental de 2005 (subtitulado al español, para los zoquetes como yo) llamado Why we fight. Las razones de la guerra, que trata sobre el militarismo en EE.UU. desde la II Guerra, las motivaciones de los neoconservadores para atacar Irak y muchas otras cosas relaciones. Creo que es sencillamente genial, y muy riguroso y profesional, nada tendencioso y sí con mucho arte. Con intervenciones de Gore Vidal y de nuestro amigo -¡sí!- John Sidney McCain, como simple senador. Altamente recomendado. Os dejo aquí el primer vínculo, y que lo disfrutéis: http://www.youtube.com/watch?v=09qCKVDgKEk

Vitrubius Volante dijo...

NOVEDADES: Hm... La presencia de McCain en el documental apesta, pero no hace que deje de ser un buen documental.

Paula dijo...

Gracias Viri! le echaré un vistazo esta noche