viernes, 28 de noviembre de 2008

La Plaza de las Platerías de Santiago

Las ciudades medievales y, en herencia, las ciudades modernas, se organizaban entorno a los núcleos espaciales generados por las plazas, espacios públicos y privados que aglutinaban la vida de los ciudadanos y articulaban el caserío de la urbe. Una de las principales plazas de Santiago de Compostela es la Plaza de las Platerías, situada ante la puerta meridional de la Catedral. Su microtopónimo le corresponde por ser este el espacio reservado al comercio de la plata, aunque en ella también se disponían toda suerte de tenderetes en los cuales los peregrinos podían comprar pequeños objetos de simbología jacobea como recuerdo de su viaje a Compostela. Hoy en dia todavía se ubican en ella varias joyerías (evolución del negocio primitivo), dispuestas en las cuevas de la fachada del Tesoro y en los pequeños bajos comerciales que se habilitaron en otros inmuebles de la plaza, como la Casa del Cabildo. La ubicación de los plateros era la opuesta a la de los azabacheros que desde antiguo se dispusieron en los aledaños de la entrada norte del templo: la conocida como Plaza del Paradiso o Paraíso.


No obstante, y aunque posiblemente era ya lugar de comercio y reunión, no fue esta la primera función de la plaza. En el siglo XI, momento en el cual se realizó su famosa portada románica (1103), éste era el lugar donde se administraba justicia, por hallarse ante la vivienda del obispo, principal autoridad de la ciudad. El palacio ocupó este espacio hasta la revuelta ciudadana de 1117, en la que fue pasto de las llamas, provocadas por las iras populares. Tras este episodio, Diego Gelmírez, a la sazón obispo compostelano, decidió trasladar su residencia a un área alejada del caserío, disponiendo el que, desde 1120, sería palacio arzobispal en el ángulo noroccidental del complejo. Este alejamiento del área habitacional era una medida preventiva ante posibles nuevos asaltos. Desaparecida la residencia episcopal, el lado meridional de la catedral fue el escogido para levantar en él el claustro catedralicio: primero la construcción románica y luego el gran claustro renacentista. Hacia 1540 Rodrigo Gil de Hontañón diseñó el cierre oriental del claustro en el cual se disponía el Tesoro. La conocida como "fachada del Tesoro" es un ejemplo indiscutible del arte de este arquitecto, con una articulación semejante a la del salmantino Palacio de Monterrey: con logia, torre angular, pisos separados por plásticas líneas de imposta y una muy renacentista decoración alegórica de medallones. A este esquema se le añadieron en la planta baja seis "cuevas" para acoger los negocios de los plateros.




A pesar de su vocación urbana, el espacio de las Platerías no era público sino que pertenecía al Cabildo compostelano que, en 1705, decidió llevar a cabo un profunda remoción. El diseño se encargó al Maestro de Obras de la Catedral: Domingo de Andrade, que ideó una plaza a dos alturas unidas por una escalera-balconada y adornada con una monumental fuente que, además de cumplir con su función ornamental servía para abastecer a la población de agua potable, aprovechando uno de los muchos acuíferos subterráneos que surcan la ciudad. El encargado de dirigir las obras fue un joven Simón Rodríguez. La escalinata se interrumpió en el lado del Tesoro para dejar una suerte de corredor que permite la entrada a las cuevas de los plateros, y se creó una pequeña escalera auxiliar pegada al cierre de la Catedral. Esta bajada llama hoy la atención por la vistosa concha que Simón Rodríguez diseñó para sustentar la escalera que comunica las dependencias del Tesoro con el brazo sur del templo jacobeo, inspirándose en las que Andrade había diseñado para la Capilla del Pilar.




En 1710, una vez terminadas las obras de la escalera el cabildo levantó la "Casona de las Platerías" que cerraba en su lado oriental, haciendo esquina con la Calle de la Conga. Otra vez fue Andrade el encargado de dar las trazas para este inmueble, que desapareció en 1936, cuando se demolió la manzana para acondicionar el solar que ocuparía el Banco de España que, en breve, será sede del Museo de las Peregrinaciones y de la Ciudad.



En el lado opuesto a la catedral, con su fachada orientada al norte, se levanta la vistosa Casa del Cabildo, diseñada por Clemente Fernández Sarela y construída entre 1754 y 1759, como reza su inscripción <<Pro commoditate ac ornato urbis>>. Este edificio, más ornamental que funcional pues la estrechez de su solar lo convierte en un inmueble realmente incómodo de habitar, es una de las obras civiles más importantes de la ciudad así como uno de los mejores ejemplos del arte de los Sarela. A su vocación ornamental se une su proyección como imagen del poder del Cabildo, cuyo patrocinio se evidencia en los elementos de simbología jacobea y capitular como el arca con la estrella, las cruces de Santiago o las conchas cruzadas por bordones.



(Imagen tomada de Picasa Google)

En 1829 la fuente diseñada por Andrade, que era conocida como "Fuente de la Estrella" por la estrella de metal dorado sobre pie de jaspe que coronaba la composición, fue sustituída por la famosa "Fuente de los Caballos". De la fuente primitiva sólo conservamos el pilón circular mientras que la estrella que hoy la remata es un recuerdo que la primitiva que tanto había llamado la atención a la ciudadanía. Los cuatro caballos que han dado nombre a la fuente sirven de base a una figura femenina que descansa sobre un arca y levanta la citada estrella, en lo que se han interpretado como una alegoría de la ciudad.


Como ya señalamos, la intervención más radical y reciente sufrida por la plaza fue la erección del edificio del Banco de España, en 1936, que acabó por modificar este espacio urbano, confiriéndole el aspecto que luce hoy en día.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Theban Mapping Project


Tras estas semanas de ausencia he decidido volver con el que, creo, es un gran regalo, no sólo para los amantes de la egiptología, sino para cualquier curioso.


Os presento el Theban Mapping Project. Un proyecto de investigación cuyos resultados han sido magníficamente colgados en web. En él encontrareis todo lo que querais saber sobre el Valle de los Reyes, con reconstrucciones, fotografías, textos críticos, explicaciones sencillas, planos, glosario de términos, bibliografía... TODO!


Un página de divulgación de calidad en la que perderse y disfrutar.


domingo, 9 de noviembre de 2008

Neorrealismo. La nueva imagen en Italia 1932-1960

(C) Alfredo Camisa

Quien más quien menos conoce o está familiarizado con la corriente cinematográfica del Neorrealismo Italiano, principal renovadora del cine europeo de postguerra y precursora de la Nouvelle Vague francesa, la otra corriente que marcaría el curso del séptimo arte en Europa.


Menos conocida es, al menos en España, la corriente fotográfica que surgió casi paralelamente a la cinematrográfica (parece que la fotografía, más económica, libre e independiente del control político fue la verdadera pionera) y que también se encargó de retratar con sinceridad, sin adornos pero con un profundo respeto y cariño, la dura vida de los italianos en la década de los cuarenta.


Desde el 3 de octubre y hasta el 5 de enero de 2008, aquellos que se acerquen a la sede ferrolana de la Fundación Caixa Galicia tendrán la ocasión de disfrutar con la muestra "Neorrealismo. La nueva imagen en Italia. 1932- 1960". La exposición se completa con un ciclo cinematrográfico en el cual se podrán ver algunas de las obras maestras del Neorrealismo: El limpiabotas, Camarada, La tierra tiembla, Stromboli, Umberto D y Los inútiles, forman el cartel de un ciclo que lleva meses rotando por las salas que la Fundación tiene por todo el territorio gallego.


"Neorrealismo. La nueva imagen en Italia..." forma parte de la participación de la Fundación Caixa Galicia en PhotoGalicia08.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Un momento de gloria


Un momento de gloria (o al menos de rapidez, humor y cierta ironía) tuvieron las tres personas (posiblemente tres amigos) que decidieron inmortalizarse dejando su huella, no en el Paseo de la Fama, sino en un registro de la Rua Nova de Santiago de Compostela. Con ingenio, aprovecharon el cemento fresco para hacer de un día cualquiera un momento para recordar, dejando grabada la impronta de su mano derecha para todos aquellos que caminan mirando al suelo. El otro día pasé por allí y, ¡oh casualidad! llevaba conmigo la cámara de fotos, así que decidí rendirles este pequeño homenaje: ¡a la amistad anónima!

viernes, 7 de noviembre de 2008

Trabajos de riesgo


En 2010 toca Jubileo, el último antes del conocido como "ciclo largo" que supone una sequía jubilar de 11 años (muchos para una ciudad que, como Santiago, nace y crece como sede de la tumba de Santiago el mayor). Sin embargo, el cómo superar el "ciclo largo" es algo que queda a la astucia y audacia de nuestros políticos. Hasta entonces, el primer reto es el 2010 y para él están ya poniendo guapa la Catedral. La intervención más esperada es la restauración del Pórtico de la Gloria, que implica el cierre del monumento por una larga temporada. Un cierre que se subsana con la posibilidad de visitarlo subiendo a los andamios de los restauradores, lo cual permite ver cara a cara sus principales figuras.
De momento las visitas son libres pero, en breve, se pondrán en marcha visitas guiadas que permitirán, además de una visión privilegiada del conjunto, volver a casa siendo un poquito más sabios. La remoción del Pórtico se acompaña de un cambio de función de la Cripta, lugar de inicio de las visitas y que, parece ser, pasará a ser tienda de recuerdos (no veo yo muy claro esta nueva función pero bueno...). Además, se restaurarán las pinturas que adornan la bóveda de la Capilla Mayor (sí, aunque ni se ven allí hay pinturas murales).

En cuanto al exterior, han decidido comenzar por adecentar la Torre del Reloj y ya tienen allí trabajando a un operario. En la foto está agazapado (cuan gorila en la niebla) pero prometo que está allí arriba, cerca de la bola del último pináculo. Lleva arnés y un mono rojo. Durante el tiempo que dure su trabajo disfrutará de la mejor vista de la ciudad. ¡Y la tiene bien merecida!

Vivamos como Galegos. El comienzo

Ya que a Matri le ha gustado el anuncio del post anterior voy a colgar el primer anuncio que se hizo bajo el lema: "Vivamos como galegos", para mí el mejor de ambos. En Galicia ya lo conocemos todos porque fue un "hit", pero parece que por España adelante no tuvo predicamento. Para los unos y los otros:

sábado, 1 de noviembre de 2008

Nacionalismo publicista


Ya han sacado a la luz el nuevo anuncio de la cadena gallega de supermercados Gadis, tercero (si no he contado mal) de la serie "Vivamos como galegos". El primero tenía su gracia, recuperando los tópicos de la tierra y con un final imitando la arenga de Brave Heart. El segundo era más de lo mismo y este último es un perfecto absurdo.

Si en los anteriores había un cierto tufo que pasaba del regionalismo en dirección al nacionalismo en este último ya no hay ninguna duda de los tintes nacionalistas (ranciotes, por cierto) del asunto. ¿En qué se perciben? Fundamentalmente en la "llorada" del principio que viene siendo un: cuando llegué a Nueva York flipé por colores y pensé que todo lo mío (lo gallego) era una mierda... hasta que me mandaron esto (vídeo del primer anuncio de la citada cadena de supermercados). Entonces el protagonista se vuelve loco y crea una "revolución" gallega en la Gran Manzana. Esta parte es, para mí gusto, la divertida por lo pintoresco y absurdo de la situación. La primera parte, sin embargo, es un insulto a la inteligencia del personal, como casi todas las iniciativas que se toman desde el nacionalismo gallego. Un nacionalismo que es incapaz de quitarse el lastre del complejo de inferioridad que pretenden atribuirnos a todos los que somos o nos sentimos gallegos. Lo siento señores nacionalistas y señores publicistas de Gadis, muchos gallegos no somos esa subespecie garrula, llorona y estúpida incapaz de apreciar los ajeno sin menospreciar lo propio. El día que alcancen entender este tipo de posicionamientos tal vez tengamos un nacionalismo, o como se le quiera llamar, digno de ser tenido en consideración. Hasta entonces: ¡vivamos como galegos!