domingo, 28 de diciembre de 2008

La escultura de Manolo Valdés llega a Marineda



Desde el 18 de diciembre y hasta el 18 de enero los coruñeses y aquellos que se acerquen hasta Marineda podrán disfrutar de la exposición al aire libre de las bellísimas esculturas de Manolo Valdés.




La exposición, que lleva el nombre de Arte en la calle está patrocinada por la Obra Social La Caixa y se ubica en la céntrica y emblemática Plaza de María Pita. Con este tipo de iniciativas la entidad pretende acercar el arte a la gente y mostrar como el arte puede dinamizar, modificar y humanizar el espacio urbano. En el caso de las esculturas de Manolo Valdés esta humanización es doble por tratarse de obras dedicadas al ser humano y, la mayoría, centradas en la figura de la mujer. Sus trabajos son todas esculturas de gran formato donde experimenta con el bronce y el hierro, experimenta con las texturas y realiza juegos de contraste entre el lleno y el vacío, lo macizo y lo aéreo. Las obras exhibidas recogen las influencias del artista valenciano: la Dama de Elche, las Meninas, o la Musa Dormida son reinterpretadas por Valdés, que juega con los materiales en los bustos femeninos dominados por sus espectaculares y aéreos tocados, como los de la serie Irene.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Paco Leiro X 2




Desde hoy (11 de diciembre) el escultor gallego Paco Leiro está por duplicado en Santiago de Compostela: la sede de la Fundación Caixa Galicia y la Galería SCQ comparten temática y artista durante las fiestas navideñas.

Mientras la exposición de la Galería SCQ tendrá lugar entre el 11 de diciembre de 2008 y el 16 de enero de 2009 mientras que la instalación de la Fundación Caixa Galicia tiene una vocación permanente. Fue inaugurada el 7 de octubre de 2008 y está compuesta por algunas de las piezas de este artista que han sido adquiridas por la Fundación: el monumental grupo de 5 Recolectoras (de fuel), creado tras la catástrofe del Prestige, y otras cuatro figuras componen la instalación que permite un recorrido por la trayectoria artística de Leiro, si bien haciendo hincapié en su vertiente "más humana" y dejando de lado su producción de seres híbridos o monstruosos (las obras Muda o Cacho o Sileno trasportado por tres sátiros, también propiedad de la Fundación, se han quedado fuera).

Por su parte la Galería SCQ presenta hoy una generosa amalgama de obras seleccionadas por el escultor entre las que destacan la serie Don Quixote, que se acompaña por un grupo de Acólitos. Entre las piezas más monumentales se encuentran Londres 2012, en la que Leiro desmitifica el deporte, y Amarela na eira y una composición formada por cuatro cabezas decapitadas titulada Benito Soto y sus compañeros.
Esta exposición demuestra que Leiro sigue conservando su vocación humanista, reiterando su interés por el hombre en todas sus facetas: la fantástica, la sobredimensionada, la excéntrica, la paranoide, la matérica, la poética... pues sus obras raras veces se detienen en el ser. También que sigue siendo fiel a su escultura y a su material fetiche: la madera. Una madera que, incluso policromada, muestra tal cual es dejando ver sus vetas, sus imperfecciones y también sus cualidades. La madera queda en ocasiones arañada, detenida en el proceso, en otras la madera, todavía verde, continúa su proceso más allá de la última intervención del artista, o puede ser rematada con celo. La vida de este artista, que se reparte entre Madrid, Nueva York y su Cambados natal queda también reflejada en su obra que por momentos es universal y por momentos profundamente gallega; como gallego es el espíritu que mueve a este artista, no solo (o no tanto) en sus temas como en el fino humor, la ironía y el cariño con que los aborda.
Las exposiciones de Santiago son una oportunidad para recrearse y reflexionar sobre la propuestas de este artista.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Artistas navideños

(Imagen tomada de ADN)


Uno de los tópicos de la Navidad es que todo el mundo debe ser más bueno con su prójimo, estar encantado con las fiestas y las luces y, sobre todo, ser feliz. Odiar la Navidad o pasarlo mal durante las fiestas es algo que todavía no acaba de estar bien visto (Coca-Cola y Frak Capra con su Que bello es vivir tienen bastate culpa de ello).

Hoy, sin embargo, quiero hacer un pequeño homenaje a dos personajes que han aparecido en las céntricas calles de Coruña para arrancarnos una sonrisa (entre tierna y socarrona) a los viandantes. Se trata de dos hombres, ya entrados en años, armados uno con una guitarra española y su partener con gorro de lana y unas castañuelas típicas de la música tradicional gallega. Lo rocambolesco del asunto es que no actúan en directo sino que "su arte" sale de un amplificador: el hombre de la guitarra sentado, inmutable, parece parte del atrezzo mientras el segundo en pie, saleroso, arranca a las castañuelas (taca-taca-taca-taca) las única música en directo. Podría concedérseles el beneficio de la duda (la música es un acompañamiento, la voz enlatada es la del interfecto) pero es imposible. Por el altavoz: arte torero mediante (chinda-chinda-chinda) quien canta los villancicos no es otro que Manolo Escobar. Nuestros artistas callejeros no entienden de disimulo, su play-back es tan franco, tan evidente, que el resultado ante tal esperpento no es sino la hilaridad. Y con estos ingredientes los nerviosos transeúntes, agobiados por el gentío o por el regalo que no acaba de aparecer no pueden sino esbozar una divertida y franca sonrisa; más que sufiente para que nuestros amigos se ganen el aguinaldo.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Vari Caramés. Fotógrafo

(c) Vari Caramés. El avión. Fundación Caixa Galicia


El 12 de diciembre se clausura la exposición NA CATEDRAL. Vari Caramés, ubicada en la sede coruñesa del Colegio de Arquitectos (c/ Federico Tapia 64) y es una cita a la que no se debe faltar.


Dejarse cautivar por las imágenes de Caramés debería estar entre los ejercicios sanos y recomendables, por eso desde Ventanas de Marineda os invitamos a acudir a ver la muestra de uno de los fotógrafos más destacados del panorama gallego. Tanto en color como en blanco y negro (en mi profana opinión, el B/N es donde da lo mejor de sí) las obras de Caramés están llenas de poesía, silencio y contenido, procedentes de un objetivo que capta la realidad con una mirada extraña que eleva lo cotidiano al grado de lo excepcional y único. La mirada se desenfoca y adopta puntos de vista insólitos para llevar el ojo más allá. Quitud en movimiento y movimiento conjelado, tras cada imagen de Caramés hay una pregunta... y múltiples respuestas. Sus imágenes se vuelven matéricas, brumosas, acuosas. Sus fotografías no sólo capturan el entorno sino que le aportan algo más, una nueva dimensión, un nuevo significado. Desenfoques, angulaciones inesperadas, elementos mínimos, texturas...


En la página de Vari Caramés podeis deleitaros con sus fotografías y conocer mejor su trayectoria artística.