sábado, 17 de enero de 2009

A Coruña 1208-2008. La construcción de una ciudad


El año pasado la ciudad de La Coruña estuvo de aniversario; en el mes de junio, se cumplieron 800 años de la firma del fuero de la ciudad por parte del rey Alfonso IX.

En verano, el Kiosko Alfonso fue sede de una exposición dedicada al citado monarca, comisariada por el catedrático de Historia Medieval Fernando López Alsina, cuya inauguración contó con la presencia de SS.MM. (lo cual hizo que se convirtiera en el evento del año en la ciudad). Esta primera exposición explicaba la política de Alfonso IX, que asentó parte de su poder en la lealtad de ciertas ciudades, aprovechando un momento de estabilidad política que favorecía la fundación de nuevos núcleos de población. La muestra se adentraba además en la reconstrucción cultural y social del momento. En el caso de La Coruña su fundación suponía la repoblación de un asentamiento costero previo que había sido abandonado en la Alta Edad Media tras las sucesivas incursiones de vikingos y normandos.

En el aniversario de la urbe -que tuvo una celebración bastante discretita en cuanto a lo organizado por la corporación municipal- no podía faltar una exposición dedicada a sus 800 años de historia y así, el 2 de diciembre, se inauguró A Coruña 1208-2008. La construcción de una ciudad; que se puede visitar en las dependencias del PALEXCO hasta el 17 de febrero. La muestra propone un recorrido articulado en tres bloques históricos: la Edad Media, Época Moderna y Época Contemporánea (como el propio título indica del 1208 al 2008). En cada uno se trata la evolución política, urbanística y social de la ciudad que el espectador ve evolucionar desde la Baja Edad Media hasta el día de hoy.

Además, cuenta con un hilo conductor paralelo dedicado a la Torre de Hércules en el que se pueden ver dibujos, grabados, escudos o monedas que recrean su aspecto antes de la restauración del XVIII, alguno de los dibujos realizados por uno de sus resturadores: Giannini, para terminar con la ilusionante candidatura del monumento a ser reconocido como Patrimonio de la Humanidad.

La exposición se presenta con un montaje muy funcional, basado en un panelado que divide los tres apartados de la exposición y crea los recorridos de visita de cada uno de ellos; dejando el protagonismo a las piezas. Como contraste, cuenta con toques vistosos como el cronograma del pasillo principal o las letras capitales que dan inicio a los paneles introductorios de cada sección. Precisamente, son estos carteles los que pueden dejar insatisfecho al visitante, por ser excesivamente escuetos. Otro defecto, ahora del montaje, es el reducido tamaño de las cartelas (algo tan frecuente como incómodo). Digno de destacar el esfuerzo realizado por los responsables de la sección dedicada a la Edad Media, que siempre cuenta con menos medios materiales al ser menor los objetos de la época que han llegado hasta nosotros, y el excelente resultado del área de Época Moderna; a mi parecer la más conseguida de la muestra. Flojea, la parte de Contemporánea, al tratar de abarcar demasiado contenido en poco espacio. Por desgracia, se intuye un intenso trabajo de documentación que no acaba de verse reflejado en las piezas exhibidas. El apartado dedicado a la política, que queda en rápidas citas de escasa profundidad. No sólo en lo referido a aquellos momentos más "espinosos" de nuestro pasado reciente sino también en cuanto atañe al interesante pasado liberal de la ciudad o a la fuerza que en ella tuvo el movimiento galleguista, siendo sede de las Irmandades da Fala (pasado que pone en entredicho la imagen que desde ciertos sectores interesados de la capital de la comunidad de ciudad castiza por excelencia dentro del territorio gallego).

Con todo, esto no merma el interés de la exposición: muy visible y sugerente que cuenta, para los que quieran saber más, con un estupendo y voluminoso catálogo.


5 comentarios:

Stanley Kowalski dijo...

Para mí, muy educativo. No siempre está, desde tan lejos, la posibilidad de conocer estos detalles tan interesantes.

Un abrazo.

David Alonso dijo...

Tienes razón con la parte contemporánea. Eché de menos el papel de la liberal coruña por la isntauración del régimen y los levantamientos de Porlier y Mina. Por lo demás el marketing municipal funcionó fatal con lo que al aniversario en general se refiere.

David Alonso dijo...

Por cierto, me encanta la nueva fotografía que has puesto en la cabecera del blog.

Anonimus "the Third" dijo...

Me gustó la exposición, aunque me había gustado más la del Kiosko Alfonso.
Comparto las críticas, y añado: la sala de exposiciones no me parece a la altura, hay un cierto efecto garaje que, desde mi punto de vista, resta entidad a una exposición donde se nota un gran trabajo.
Lo que sí lamento es que los montales expositivos tan clásicos se dejen tanto por contar, habiendo tanta carne en el asador.

Paula dijo...

Stanley, me alegro mucho de que disfrutes del blog y te agradezco tu visita!

David, las celebraciones del 8 centenario se han notado poco o nada. Así que suspenso para la corporación!

Anonimous, efectivamente el espacio expositivo no es muy "lucido" y resulta muy frío, al menos hasta que te adentras en el recorrido expositivo. Lo de la falta de cartelería ha sido una faena porque me consta que la voluntad de los comisarios era la de hacer una exposición mucho más didáctica. Ha sido una faena porque meses de trabajos se van al traste por detalles como esos...
Con todo, creo que esta exposición, en cuanto a contenido, es superior a la del Kiosko Alfonso.