sábado, 24 de enero de 2009

De huracanes y tormentas

Árbol caído en la Ciudad Vieja (A Coruña)
(Foto tomada de La Voz de Galicia)


Hoy ya es posible hacer balance de los daños (parece que los primeros) ocasionados por el temporal que este fin de semana azota, no sólo Galicia, sino toda la Península Ibérica. En nuestra comunidad lo más destacado (por lamentable) son la muerte de un Guardia Civil, en Burela, y de un hombre de 77 años en Vilalba, que murió calcinado por culpa de un cortocircuito.

Y es que, una vez más, el clima jugó con nosotros. Ante la amenaza de vientos superiores a los 140 km/h, la Consellería de Educación decidió suspender las clases del viernes en las provincias de Coruña y Lugo. Decisión tardía que no tuvo la difusión suficente puesto que fueron muchas las familias que no recibieron la noticia, con los consiguientes problemas de organización que supone el no tener dónde ni con quién dejar a los niños (los adolescentes son ya otro cantar...). Con todo la mañana fue tranquila al no cumplirse las primera previsiones. A mediodía supimos que el tiempo empeoraría por la tarde, quedando lo peor del temporal para por la noche. En este caso la advertencia se hizo realidad y a las seis de la tarde comenzó la lluvia y se levantó el viento, que cada vez soplaba con más violencia. Los incrédulos, despistados, confiados e incoscientes nos echamos, igualmente, a la calle; desafiando al tiempo y sacrificando, en la mayoría de los casos, nuestros paraguas. Rondando la media noche la lluvia era ya "horizontal" (como decía Forrest Gump) y la radio del taxi que me llevaba de vuelta a casa anunciaba la caída de un árbol que cortaba la salida del tunel de Perillo (a las afueras de Coruña). Frente a mi casa daba miedo ver los árboles y las palmeras, sacudidas con violencia por ráfagas de viento que azotaban como látigos. La luz falló en varias ocasiones y tenemos pendiente ir a mirar si las uralitas que cubren el patio interior y el fallado siguen en su sitio o salieron volando... tal vez camino de Oz.



Cubierta de un polideportivo (A Coruña)
(Foto tomada de La Voz de Galicia)


En 2006 la amenaza fueron los restos del Huracán Gordon, que prometían ser más de lo que finalmente fueron; de ahí que ahora se mire al Hortensia, que visitó Galicia en octubre de 1984 dejando un elevado número de daños materiales, 6 muertos y alrededor de 50 heridos. Y es que cuando el clima se revela lo mejor es quedarse en casa, como yo recuerdo el Hortensia (increíble acontecimiento para una niña de 3 años): en pijama y zapatillas, comiendo galletas "María" con un poco de mantequilla y mirando por la ventana, viendo volar plásticos y restos de techumbres, dejando tranquilamente que los elementos se despachen a su gusto.


Foto del Huracán Gordon
(Tomada de http://www.cazatormentas.net/)
Dicen que hoy por la noche tendremos más así que si salen retírense pronto, prepárense un chocolate y disfruten de un buen libro o una buena peli que, al fin y al cabo, el invierno está para eso.

5 comentarios:

Didac Valmon dijo...

joer...en mi pueblo (soria) donde vive mi hermana han volado tejados...en Madrid ni mis padres ni yo hemos tenido que sufrir apenas daños aunque da yuyu...
yo no salgo que tengo examen...pero aun así no está la noche para bromas

Pfunes dijo...

Yo recuerdo un tornado en Algeciras allá por 1986. Mi tía me recogía del Colegio y tuvimos que "refugiarnos" en casa de unos primos porque si no, no llegábamos. Como el tornado fue a mediodía hubo un gran desastre material en los puestos al aire libre del mercado de abastos... Al día siguiente toda Algeciras estaba llena de restos de tenderetes, fruta y verdura.

En Zamora, que es donde vivo actualmente, el viento ha soplado muy fuerte. Los cristales de las ventanas vibraban y el aire silbaba al colarse por las rendijas. Me ha recordado mucho al Estrecho con temporal...

Un saludo

Paula dijo...

Es que de esta creo que solo se han librado las Canarias por evidentes motivos geográfico y también en Francia ha sido terrible.

El problema de la metereología es que no es predecible al 100%: se avisa de peligro a una hora y después el temporal se retrasa o se adelanta y eso hace que muchas veces nos confiemos. Eso por no hablar de los fenómenos que se organizan en cuestión de una o de media hora, como puede ser un tornado!

Lo dicho, que lo mejor es quedarse en casa no vaya a ser que aparezcamos en Oz...

Matritensis dijo...

La valla de mi jardín se fue hacer puñetas el sábado, hace unos años fue la nieve que la derribó, ahora el viento, tendré que hacer un muro de granito.

Quédate en casa, comiendo galletas :P esa escena que cuentas de las galletas me inquieta
Besos ;)

Paula dijo...

En casa, comiendo galletas, mirando por la ventana el polstergate de fuera... ´

Sí, es bastante inquietante XP

Ps. Si haces de la valla un muro de granito puedes estar seguro de que lo próximo será el agua, así que mejor no tientes a la suerte...