sábado, 31 de enero de 2009

INTOLERANCIA


No, no será de Griffith y de su film de 1916 de lo que trararemos en esta entrada aunque, como el cineasta, aunaré bajo el mismo título un par de ejemplos de intolerancia ambientados en un lugar (Galicia) y en un momento concretos (hoy).

El primero es sobre la sorprende entrada que dedica la Wikipedia al partido Unión Coruñesa, un partido nacido hace unos años de la unión de dos políticos de la ciudad: Carlos Marcos y del antiguo miembro del PP Fernando Rodríguez Corcoba. Supuestamente la Wikipedia es una enciclopedia y, como tal, debe recoger datos objetivos, rigurosos y científicos sobre aquellos temas que aborda. Desgraciadamente la Wikipedia se nutre de los conocimientos -nunca acreditados y a menudo insuficientes- de los usuarios de la red; y aquí empieza el problema. En el caso del citado partido me he encontrado con la siguiente definición:



"Unión Coruñesa es un estirpe politica con tendencias fascistas de La Coruña. Entre sus metas está que el topónimo en castellano sea cooficial con el topónimo en gallego.
Fue fundado por exfalangista Carlos Marcos en 1989. En el año 2007, Carlos Marcos se camufla bajo las siglas del Partido Galeguista pero su oscuro pasado lo delata y apenas obtiene 100 votos. Tras contactar con el lider de la extrema derecha Fernando Rodríguez Corcoba, que también fue candidato a la alcaldía por el partido COR.CO.BA (CORuñeses con Buenos Argumentos), deciden aunar sus fuerzas y resucitan Unión Coruñesa con ideales neoliberales y ultraderechistas."



No hace falta ser un genio para adivinar el tipo de persona que se dedicó a generar esta entrada y para comprender que no se trata de un contenido objetivo; siendo, incluso, ofensivo.

La Wikipedia consiente "discusiones" sobre su contenido, como si se tratara de un foro científico, pero sus gestores no han creado un link accesible para favorecer la denuncia de entradas lesivas como la que he traído a colación; o, al menos, yo no lo he encontrado. De existir, como hay en Facebook, un lugar en el que uno pueda verter sus quejas o denunciar ciertos contenidos agradecería a los lectores de este blog que me lo comunicasen. Es lícito que uno defienda sus convicciones, pero siempre desde el respeto a los que tienen otra opinión. El caso que aquí cito ni cumple con el respeto ni está volcado en el lugar adecuado.


Por otro lado, los principales (y lo no tanto) partidos políticos de Galicia ya se han puesto las pilas con la campaña electoral. Desde aquí no nos atrevemos a hacer un diagnóstico ni una predicción, aunque parece que resuenan tambores de abstención cosa que, a priori perjudica los partidos de izquierdas y a formaciones menores. Poniendo la venda antes que la herida Anxo Quintana ya ha pedido el voto de "los que hablan castellano" para el BNG. Y es que no hay como la necesidad y el verle las orejas al lobo para dejar de lado los viejos prejuicios y dar un giro renovado a los postulados de uno; tras cuatro años inventándose una falsa división entre aquellos gallegos que falan galego y los irredentos que hablamos castellano, y favoreciendo el acoso a los segundos el vicepresidente hace propósito de enmienda, reinventa su filosofía y se decide a querer a todos. ¡Pues muchas gracias, hombre!



Del mismo modo que la violencia engendra violencia, la intolerancia es un mal corrosivo y la destilada por el BNG ya ha dado como fruto su propia némesis. Junto a los partidos "de siempre" ha aparecido el magenta y centralista UPyD en la pugna por los escaños. Al grito de: "regeneración democrática" y "justicia y libertad" llegan con un montón de buenas intenciones para aquellos gallegos que, eso sí, den el perfil de urbanitas e hispanohablantes (los que se salgan de estos parámetros tienen mala ubicación; ahora veremos por qué). Junto a estupendas intenciones como la derogación de la ley de Normalización Lingüística -que básicamente afecta a los profesores y a aquellos que quieran tratar con la administración autonómica- que, están muy bien, pero no son prioritarias puesto que Galicia no es Cataluña y aquí, afortunadamente, hablamos lo que queremos; junto a esta medida, digo, se escuchan propuestas tan espeluznantes como: "y terminaremos con la Televisión de Galicia" (que no nos gusta y la estamos pagando, deberían añadir). Algunos de mis lectores se pensarán que me he vuelto loca ante lo que voy a decir, pero me temo que no. Estimados señores de UPyD, pueden proponer la privatización de la TVG, decir que las televisiones autonómicas son perversamente manipuladas y empleadas como herramientas de divulgación política, y no les faltaría razón; pero lo que no pueden es eliminar el principal medio de comunicación e información empleado por los habitantes de más de la mitad de los ayuntamientos de España. En Galicia se encuentran 30.000 de los 60.000 ayuntamientos de nuestro país. Obviamente, se trata de ayuntamientos pequeños, poco poblados y dispersos. Los principales problemas estructurales de nuestra comunidad derivan precisamente de esta dispersión: insuficientes y precarias redes de comunicación, problemas en el abastecimiento de agua y luz que, además, son carísimos... Ante semejante panorama se comprenderá que el principal medio que tiene esta gente para estar en el mundo y saber qué sucede más allá de su pequeño ayuntamiento no es otro que la tele, y dentro del universo catódico la única que refleja sus preocupaciones y problemas es la que los snobs urbanitas denominamos, despreciativamente, como "Tele Gaita" (también conocida como TVG). No se puede privar del derecho a la información a gente que, en muchos casos, no tienen un acceso fácil a la prensa escrita, en otros tantos reciben mal la radio y en no pocos se trata de gente que no sabe leer o tiene dificultades para hacerlo.



Los que aquí cito son sólo unos ejemplos y desde aquí lo que pido es algo más de apertura de miras y sentido común, porque tan mala es la intolerancia desde unos postulados políticos como desde otros y lo mejor que puede haber en democracia es gente que apuesta por la pluralidad y la diversidad; porque aquí no todos somos urbanitas, culturetas y estudiantes de doctorado a costa del Estado. Más allá de nuestras vidas hay muchas, muchas otras.

2 comentarios:

Pfunes dijo...

Dos reflexiones se me ocurren de la lectura de esta entrada:

La primera tiene relación con la primera parte, donde criticas la wikipedia. Por desgracia la wikipedia tiene una política anti-originalidad que le impide publicar datos novedosos y siempre exige referencias a segundas páginas (aunque esa referencia sea una copia literal), muchas veces independientemente de la calidad, dando por sentado esa antigua máxima que decía que si algo se publicaba es porque era cierto, y haciendo gala del espíritu ingenuo de los primeros tiempos de internet. Además, su libertad para editar y crear contenidos a veces se usa de forma inadecuada por quien quiere dar publicidad a una determinada ideología o quien simplemente no tiene los conocimientos suficientes para tratar un tema en cuestión. por último, los foros de discusión surgieron en su momento como lugares donde dejar constancia de las erratas, los cambios de edición etc... pero se han acabado convirtiendo en foros de ideas alimentados muchas veces por trolls aburridos.

Lo segundo, lo que comentas de los nacionalismos... Todo esto nos está llevando a una balcanización tan acelerada que ni las propuestas federativas de los republicanos más utópicos podrían salvarnos de sufrir unas consecuencias similares a las de la antigua Yugoslavia, si bien aquí los serbios van de bosnios (en el sentido que en la desintegración de Yugoslavia Serbia ejerció un agresivo nacionalismo centrípeto y los nacionalismos centrífugos de España cada vez son más agresivos).

Paula dijo...

Sí, por "fortuna" la gente está tan aburrida de todos (TODOS) los políticos que ya no se les hace ni caso... y eso es lo que nos salva a nivel social. Eso y la crisis económica, que hace que los problemas de índole lingüística queden en simples pantomimas.
Si no fuera por eso la situación daría auténtico miedo...

Saludos y, como siempre, gracias por intervenir!