miércoles, 31 de marzo de 2010

Touriñán Siempre

(Imagen tomada de casacastineira.es)

Si están pensando en visitar Galicia, o ya están aquí con motivo de la Semana Santa o, siendo de aquí, se plantean una escapada de fin de semana o una excursión de un día, no lo duden, el lugar a visitar es Touriñán. Este cabo, el más occidental de la Península Ibérica preside majestuosamente la Costa da Morte gallega, al encontrarse entre cabo Vilán y Fisterra (Finisterre de toda la vida). Situado en el municipio de Muxía, no muy lejos de ese santuario mariñeiro y jacobeo que es el de la Virxe da Barca, es uno de los parajes más majestuosos y bellos del litoral atlántico: agreste, salino, ventoso y mareiro. Testigo silente de triunfos y naufragios, de la dura vida de las gentes del mar.




Si recomiendo esta visita es porque la Xunta de Galicia no engaña a nadie en sus anuncia: "Ahora es cuando, Galicia es donde". Vengan, apresúrense, porque tal vez en unos años mucho de lo que hoy ofrece esta región puede estar durmiendo el sueño de los justos. Touriñán, en su día injustamente desposeído del título de Finis Terrae legítimamente debería corresponderle, contempla desde hace una semana los oscuros nubarrones que, en forma de piscifactoría, se ciernen sobre él y su privilegiado entorno. De lo poco bueno que tuvo la Xunta bicéfala que dejamos atrás estuvo la creación de la Red Natura y la aprobación de una ley do solo sumamente -en ocasiones reconozco que absurdamente- restrictiva con las construcciones en el litoral. El origen de dichas restricciones se hallaba en la política de urbanismo salvaje que se había practicado en algunas zonas, como la masificada y echada a perder Ría de Arousa, y la construcción de parques acuícolas en parajes de extraordinaria belleza. Esto último sucedió en el entorno de Cabo Vilán y si hoy escribo este artículo es para realizar un llamamiento a las conciencias de autóctonos y foráneos, a fin de evitar que se repita el sentimiento de desolación que experimenté cuando, después de varios años, regresé al cabo Villano de mi infancia y me encontré con la visión industrial de su piscifactoría. Cabo Vilán había perdido su esencia.




La Xunta de Núñez Feijoo está decidida, con el sorprendente y bochornoso apoyo del PSOE liderado por Pachi Vázquez, a modificar la 'Lei do Solo' y el presidente ya ha advertido que, si el proyecto presentado se adecúa a la normativa europea la piscifactoría de Touriñán se llevará a cabo. Así que ya saben, si no quieren perdérselo corran, vengan a Galicia, si se lo piensan tal vez sea ya muy tarde.



Suso de Toro escribió una clarividente columna en El País y la traigo a colación por suscribirla de la primera a la última letra. Espero que la disfruten.
P.S. Sobre este tipo de políticas urbanísticas, económicas, ecológicas y de futuro
(Imagen tomada de acostadamorte.blogspot.com)


3 comentarios:

buscador guia dijo...

Nos ha gustado tu blog, nos gustaria que dieras de alta tu web en nuestro directorio de blogs www.directorioguia.es ; Saludos

David Alonso dijo...

Pues ahora van a cambiar la ley para permitir hacer hoteles en los faros, así que algunos ya los veo de hotel con encanto.

Paula dijo...

Pues si son hoteles con encanto no hay tanto problema. Especialmente si lo que hacen es aprovechar una estructura previa en desuso -o con escaso uso- y si, de construir un anexo éste se hace según unos criterios de coerencia estilística.
El problema está en que se haga industria en esas zonas, como se hizo en Cabo Vilán y como se pretendía hacer con la piscifactoría de Pescanova en Touriñán.
A ver en qué acaba esto.
No sé que pasa con el PP en esta región pero la mayoría de sus altos cargos son como apisonadoras...
Un saludo!