domingo, 19 de junio de 2011

Hogueras de San Juan 20.11

 Grafitti en los pilares del viaducto de Alfonso Molina

Entramos en la semana de San Juan y como todos los años nos hacemos eco de la fiesta que da la bienvenida al verano.

Cartel de la 50 edición de las Hogueras


En realidad la comisión de fiestas del ayuntamiento de A Coruña lleva todo el mes con actos vinculados a este festejo, que este año celebra su 50 cumpleaños bajo el auspicio del ayuntamiento, y en los cuales participan miembros de la cultura local (el Eco, la banda municipal, los chicos de la escuela municipal de música, etc.). El programa podéis consultar AQUÍ
Pero esta es la semana grande y culminará la noche mágica del 23 al 24 de junio, en la cual se celebrará la quema de la hoguera (me resisto a decir falla, eso queda para los valencianos) dispuesta como siempre en la playa de Riazor entre miles de "cacharelas" que iluminarán y llenarán de humo las playas de la ciudad.

A demás de a madera quemada y humo, mucho humo, la ciudad se impregnará con el inconfundible olor de las sardinas -el pescado en sazón- asadas, cuya grasilla impedirá que nuestra pituitaria las olvide en, al menos, un par de días. Pero eso es parte del encanto de la fiesta. ¿A los que no nos gustan las sardinas? Siempre nos quedarán un buen churrasco y los criollos, que tampoco se trata de pasar hambre.
Pero lo mejor de esta noche es alejar el meigallo saltando tres veces la hoguera y disfrutar de esta noche al calor de la hoguera, lejos de nuestras eternas chaquetas, y con la mejor de las compañías.

Para los que pasado la noche sientan morriña que sepan que las celebraciones municipales se alargan hasta el final del mes. Yo espero despedirlo en los Jardines de Méndez Nuñez, viendo el espectáculo de danza clásica del Joven Ballet Attitude y disfrutando de la primera actuación en la ciudad de la compañía de moderno La Mínima la noche del 29. No os fiéis ni de la juventud ni de su <> nombre,  unos y otros ya han demostrado que son capaces de cosas muy grandes.

viernes, 17 de junio de 2011

IV Lecciones Jacobeas Internacionales: los sentidos en el Camino

Como cada año nos hacemos eco del programa del curso Lecciones Jacobeas, en esta cuarta edición con el título de Los sentidos en el Camino.

Respecto a años anteriores el curso llega con algunas novedades: en primer lugar su unión al programa de la Universidade de Verán de la USC, lo cual ha llevado a los organizadores a asumir las condiciones que dicho programa pone a sus participantes. En segundo lugar la combinación de las ponencias, que se celebrarán por las mañanas, con actividades formativas por las tardes, que culminan el último día con la realización de un tramo del Camino a Finisterre.

Las fechas del curso son los días 20, 21, 22 y 23 de julio; como el año pasado coincidiendo con los días previos a la fiesta del Apóstol para animar a aquellos que vienen de fuera de Galicia a que disfruten de la noche más alegre y mágica de la ciudad.

Los precios y condiciones de matrícula se pueden consultar en la web de la Universidade de Verán y el plazo de matrícula es hasta el día 8 de julio. 
El curso, de 30 horas, reconoce 2 créditos para los alumnos de los grados, licenciaturas y diplomaturas de la USC (los procedentes de otras universidades tienen que solicitar el reconocimiento de los créditos a sus centros).
Para cualquier consulta se puede enviar un mail a secretaria.leccionesjacobeas@gmail.com
En la presente edición las Lecciones Jacobeas cuentan con el patrocinio, colaboración y compromiso de numerosas instituciones: la S.A. de Xestión do Plan Xacobeo, el Consorcio de Santiago, la Catedral de Santiago, la Asociación Galega de Amigos do Camiño de Santiago, la Asociación de Guias Turísticos de Galicia, la Asociación Profesional de Historiadores del Arte de Galicia, el Museo de las Peregrinaciones y de la Ciudad de Santiago, el Seminario Compostelano, el Museo de la Catedral de Santiago y el Comité Español de Historia del Arte.

Además forman parte del programa cultural que conmemora el 800 aniversario de la Catedral de Santiago (1211- 2011).

El curso se divide en tres secciones con las siguientes conferencias y ponentes: 

MIÉRCOLES 20 DE JULIO
Sección 1: 800 Aniversario de la Consagración de la Catedral de Santiago

9:00 h. Inauguración

9:30 - 11:00 h. (conferencia inaugural): José María Díaz (Deán de la Catedral de Santiago): Rito y protagonistas de la Consagración de la Catedral de Santiago.

11:00- 12:30 h.: Corina Rohn (Catedrática de arquitectura de la Universidad de Hochschule RheinMain de Wiesbaden): Las piedras hablan. La construcción de la Catedral románica de Santiago de Compostela últimas investigaciones.

12:30- 14:00 h.: Rafael López Guzmán (Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Granada):  La primera misa del Apóstol en España. El Sacromonte granadino y los libros plúmbeos. 

Sesión de la tarde: 
16:00- 19:00 h.: Visita guiada a la exposición Domus Iacobi: la historia de la Catedral de Santiago y Visita guiada nocturna a la Catedral de Santiago.

JUEVES 21 DE JULIO
Sección 2: Los sentidos en el Camino


EL TACTO
9:30- 11:00 h.: Clinete Lacativa (Presidenta de la Cofradía del Glorioso Apóstol Santiago de Río de Janeiro): Del Sol hasta la luz: entrenamiento para el Camino de Santiago en Brasil. 

LA VISTA
11:00 - 12:30 h.: Javier Gómez Montero (Catedrático de Literaturas Románicas, Centro de Estudios Galegos de la Universidad de Kiel): Las lecturas contemporáneas del Camino.

12:30 - 14:00 h.: Ángel Luis Hueso Montón (Catedrático de Cine de la USC): El Camino en imágenes cinematográficas.

Sesión de Tarde
16:00- 19: 00 h.: Visita guiada a la Iglesia y Museo de San Martín Pinario.

VIERNES 22 DE JULIO

EL OÍDO
9:30 - 11:00 h.: Carlos Villanueva Abelairas (Catedrático de Música de la USC): Los sonidos del Camino.
EL OLFATO
11:00 - 12:30 h.: Jesús Izco Sevillano (Catedrático de Botánica de la USC): Colores y perfumes del Camino.

EL GUSTO
12:30 - 14:00 h.: Xavier Castro Pérez (Catedrático de Escuela Universitaria de Historia Contemporánea de la USC): Yantares de los peregrinos.

Sesión de la tarde
16:00- 19:00 h.: Visita guiada al Museo de las Peregrinaciones y de la Ciudad de Santiago.

SÁBADO 23 DE JULIO

Sección 3: "Andaina" de un tramo del Camino de Santiago en la Costa da Morte guiados por los socios de la AGACS (Asociación Galega de Amigos do Camiño de Santiago)

9:00 h.: Salida en autobús desde Santiago

11:00 h.: Caminata de varios kilómetros por el Monte Pindo, conociendo sus leyendas. Comida pic-nic en el Pindo (Nivel de dificultad bajo)

17:00 h.: Visita al patrimonio de la villa de Corcubión

19:00 h.: Puesta de sol en barco en Fisterra

21: 00 h.: Regreso a Santiago

lunes, 13 de junio de 2011

La capilla de San Antonio del Pazo de Oca


Celebramos la festividad de San Antonio de Padua (o de Lisboa) con una entrada sobre una de las más hermosas capillas gallegas dedicadas a este santo: la que preside la plaza de entrada al Pazo de Oca.

Famoso por sus jardines (que han llevado a denominarlo, no sin cierto romanticismo, el "Versalles gallego"), el edificio es también uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil barroca de Galicia, que tiene en los pazos, o palacios rurales, su exponente más característico. Los pazos se caracterizan por unos elementos arquitectónicos que les suelen ser comunes entre los que se encuentra la capilla, por lo general pensada para satisfacer las necesidades religiosas familiares pero que también podía abrirse en fiestas señaladas a los criados y vecinos de la zona. Las capillas suelen hallarse en el interior del recinto "pacego" y tener una simple planta de salón y dimensiones reducidas, condiciones que no se dan en la de Oca, que puede ser considerada como la más magnífica de todas.

Su disposición presidiendo la plaza que recibe a cuantos se acercan hasta el pazo ya es significativa de la relevancia que sus propietarios, los condes de Amarante, dieron a este elemento. La plaza de Oca es un espacio rectangular al que se accede por el eje mayor, entrando junto a un cruceiro y teniendo como telón de fondo la capilla, dispuesta en el lado sur. En el eje menor se disponen, al este, las casas de los antiguos sirvientes del pazo y al oeste la crujía principal del palacio en cuyo ángulo septentrional destaca la torre primitiva.



La capilla destaca por el empuje vertical de la fachada, resaltado por sus dos torres campanario, y rompe la horizontalidad del conjunto de la plaza que en el lienzo sur se restalta por un muro de cierre dispuesto a ambos lados de la capilla y que se compone por una sucesión de arquerías rematadas con una balaustrada barroca. Dicho muro no sólo sirve para cerrar el jardín y limitar la plaza sino que además actúa como corredor abierto que conecta uno de los salones del pazo con la tribuna de la capilla, espacio reservado para la familia, y da acceso al balcón que preside la fachada del templo. Este paseo elevado, sin duda pensado como lugar para el lucimiento de la familia nobiliar y como mirador sobre los actos celebrados en la plaza, se continúa más allá de la capilla, dando una total simetría al cierre. El que la capilla fuese trasladada del interior del recinto privado a un espacio público se debe a que desde el siglo XVII es sede de la Cofradía de San Antonio, santo cuya devoción se hizo cada vez más popular en Galicia y que pronto, además de aglutinar a los miembros de la casa de Amarante reunió a sus sirvientes y otras autoridades de la zona. La principal fiesta celebrada en la casa era, precisamente la festividad de San Antonio, que reunía a representantes de las parroquias de los alrededores que portaban sus cruces y estandartes y a numerosos vecinos, que asistían a la misa y participaban en la procesión que recorría la plaza hasta el crucero y regresaba a la capilla en una plaza convenientemente engalanada con tapices y colgaduras.

La capilla presenta un claro estilo barroco dieciochesco de filiación compostelana. Su planta central, de cruz griega es poco habitual en Galicia pero no única, es toda de cantería, cubierta con bóvedas de arista de cantería con las nervaduras resaltadas. Como elemento articulador del alzado se emplean las pilastras toscanas. A los pies del templo se disponen tres tribunas cada una dirigida hacia no de los tres altares que decoran la capilla y en los cuales se reúnen las devociones de la familia, tal y como quedaron expresadas en los testamentos de los promotores de la obra: el VI Conde de Amarante, Andrés Gayoso y su hijo y sucesor, Fernando Gayoso. La tribuna central se apea sobre un arco carpanel que descansa sobre ménsulas decoradas con placas geométricas propias del barroco compostelana del XVIII. El autor de la capilla se cree que pudo ser el arquiteco dominico Fray Manuel de los Mártires, cuyo hacer arquitectónico se percibe en la composición de la fachada y en el juego de balaustradas, que no sólo adornan las dos arquerías sino que también se emplean como motivo ornamental, uniendo las dos torres.



El motivo de las arquerías es de gran original en Galicia, no tanto en su función, ya que los pasadizos que unen los palacios con capillas y otros espacios religiosos se emplean en otros pazos gallegos, imitando un uso típicamente castellano. Desde el siglo XVII se desarrollan en ámbitos cortesanos los pasadizos privados pensados para unir espacios de uso de la nobleza. Así se emplearon en la corte de Felipe III en Valladolid, donde incluso conectaban los distintos palacios de la ciudad, en el palacio ducal de Lerma donde desde el palacio se podía acceder por corredores a las principales iglesias de la localidad, o en Madrid, donde uno de los pasadizos más importantes fue el que lo unía a la iglesia de la Encarnación, permitiendo a los monarcas acceder a los oficios desde un lugar reservado. El tipo de corredor, abierto y público, propuesto en esta ocasión se inspira en parte en el que antiguamente unía en pazo de Fefiñáns (Cambados) con la parroquial de San Benito, pero sobre todo en los corredores sobre arquerías que se emplearon en el Patio de Armas del Alcázar o en el que recorría el jardín del Príncipe en el Palacio Real de Aranjuez, motivo que en esta época fue remotado por Bonavia en la remodelación del palacio y la capilla de San Antonio.



Una imagen pétrea de San Antonio preside la fachada del templo y sobre éste, en el espacio de la balaustrada superior la de Santa Bárbara, que alude a la militancia de los varones de la familia en el ejército, tal y como correspondía a la nobleza. Ambas son obra del escultor Gambino, el último escultor barroco gallego, que también talló las imágenes de los retablos. 
Tradición e innovación, nobleza y devoción popular se encuentran en esta obra de gran originalidad y belleza.

domingo, 5 de junio de 2011

La torre de Santo Domingo


Deambulo por las calles de la Ciudad Vieja, antiguamente conocida como Ciudad Alta, de A Coruña. Con caminar lento, como temiendo despertarlas del letargo de su domingo. Aún a las doce de la mañana cuesta saber si estamos en una ciudad o un logrado decorado, abandonado después de su uso. Así, silente y misteriosa suele mostrarse la Vieja Marineda, sin duda resacosa después del ajetreo nocturno del fin de semana. Subo la cuesta de Santo Domingo, despacio, y cuando llego al último repecho me sorprende impetuosa la fachada de la iglesia dominica, presidida por su potente torre. Nada habría de especial en ello si no fuera porque precisamente ella, la torre, aparece torcida respecto a la fachada, como si nos negase el saludo o, tal vez, llamando nuestra atención; haciéndose la importante.



Así como la fachada, además de muy maltratada por el paso del tiempo, poco tiene de interés pues es un auténtico desaguisado de proporciones y simetría, la torre no deja de resultar misteriosa. Pero ¿cómo has hecho para acabar así? La respuesta es tan sencilla que hasta provoca la sonrisa: es una cruel delatora. La iglesia de Santo Domingo fue diseñada por el lego dominico Fray Manuel de los Mártires hacia 1763, y se construyó sobre el solar de la precedente, que había sido realizada en tiempos del traslado intramuros del convento (1589), después de que las tropas de Drake destruyesen su casa original, en las proximidades de Puerta de Aires. Tal vez por una construcción apresurada y más funcional que artística, el templo primitivo no estaba alineado respecto al convento, y Mártires no tuvo más remedio que ajustarse a la orientación inicial puesto que su obra debía respetar e integrar dos elementos que ya estaban en pie: la antigua Capilla de los Remedios y la Capilla del Rosario (siglo XVII). La maciza torre, que estaba en construcción hacia 1770 -unos años antes del fallecimiento del arquitecto dominico-, descansa sobre el coro de la iglesia y el zaguán de entrada, siguiendo su orientación. La fachada, sin embargo, sigue la línea marcarda por el frente del convento tratando de regularizar ambos edificios sin éxito. El conjunto, aún mostrando elementos muy del gusto de Fray Manuel de los Mártires, está muy alejado de la calidad de otras de sus obras, como la iglesia parroquial de Pontedeume, y parece que el desafortunado resultado final se debe, ante todo, a una deficiente dirección de obras y a unos talleres poco duchos. No obstante, el gran error fue el empeño por armonizar convento e iglesia y fusionarlos en un frente único pues la torre necesariamente iba a delatar la desviación del templo respecto al eje de la fachada, torciéndose respecto a ella y descubriendo el engaño.  

El misterio, al final, no era para tanto. Me desvío a la derecha por la calle de San Francisco para ir hasta el Jardín de San Carlos. Después de tanto mirar a lo alto me voy a dar un respiro disfrutando de la vistas del puerto.

jueves, 2 de junio de 2011

S8 Mostra de Cinema Periférico


Hoy comienza en A Coruña S8 2ª Mostra de Cinema Periférico que tendrá lugar hasta el día 5 de junio en las instalaciones de la Antigua Cárcel (para los despistados: frente a la Torre de Hércules).

Como en la anterior edición el evento cuenta con diversas actividades organizadas en las siguientes secciones:
- Ciclos y retrospectivas
- Instalaciones y Exposiciones
- Cine performativo
- Didáctica
- Actividades paralelas

Toda la información que podais necesitar la encontrareis en: http://www.s8cinema.com/

Si los contenidos están a la altura del cartel desde luego este año es como para no perdérselo.
Los protagonistas de la publicidad de este año son dos célebres vecinos de la Calle de la Torre: Julio y Purita, dueños de la jamonería Montefurado. La fotografía está tomada en su establecimiento, las rosquillas las hace Purita y el jamón es uno de sus productos estrella. El único atrezzo de la imagen son la cámara de Super 8, el film y el proyector que hay tras ellos. El resto es 100% auténtico.

Y ya sabéis: El cine es como el cerdo, se aprovecha todo!
Espero que lo disfruteis.

miércoles, 1 de junio de 2011

El Kirs, otro clásico que nos deja

Imagen tomada de Salir.com

Una ciudad no la construyen los arquitectos. O no sólo los arquitectos. La personalidad, la idosincrasia, del locus la construyen sus personajes, sus vivencias y sus sitios. Estos últimos pueden ser parques, cines, teatros, playas, plazas, edificios insignes -por su arquitectura o por lo que su actividad supone para la urbe- o cafeterías como a la que hoy dedicamos este artículo. 


Si hace unos meses fue Malde, una vieja vecina de la céntrica Calle Real en tres semanas será la cafetería Kirs la que echará el cierre. La desaparición de esta institución no se debe al abandono, o al haberse quedado desfasada. Mañana tras mañana, tarde tras tarde el Kirs no tiene una mesa libre. Su situación estratégica y el ser uno de esos locales "de toda la vida" le garantizan una clientela fiel, que sólo cuando hay desembarco de cruceristas se mezcla con eventuales estranjeros de acento anglosajón. En este caso se debe a ese monstruo que se llama Fin de las Rentas Antiguas y que avanza lentamente para alegría de propietarios y desgracia de cuantos hasta ahora disfrutaron de ese raro priveligio que era la renta antigua. 

Cierto que el Kirs no es una cafetería de jóvenes, pero sí es una cafetería de la ciudad. Tanto que si hiciéramos un crucigrama coruñés bien podríamos incluir encontrar en una columna: Cafetería (4 letras), y no habría fallo posible. Si comenzásemos a contar alguna anédota de nuestra vida relacionada con el Kirs todos tendríamos una, o más de una. 

La Calle Real poco a poco se despoja de sus antiguos negocios para afrontar un futuro incierto que oscila entre las tiendas de diseño, el chino y las tiendas de calzados low cost, pero el mayor drama no deja de ser que en estos tiempos que corren nos sigamos desayunando con la noticia de que viejos conocidos dejarán el trabajo de su vida para engrosar la cada vez más larga cola del palo.

sábado, 28 de mayo de 2011

La crisis y el modelo cultural en España

Imagen tomada de El Mundo


De los muchos ámbitos a los cuales está afectando la crisis económica en la que está sumida España, el de la cultura es uno de los que más se está resintiendo. El motivo es que, mal que nos pese a aquellos que amamos la cultura y vivimos de sus empresas, la cultura como producto es un bien de lujo para la sociedad; algo que sólo llega en países social y políticamente estables y con una economía más o menos saneada. 
En la prensa nacional y regional hace meses que se pueden leer distintas noticias sobre el estado de la industria cultural española. Desde aquellos artículos en los que se alerta sobre la fuga de talentos artísticos al extranjero, como única salida para poder desarrollar al máximo sus carreras, hasta aquellos que anuncian el vacío y la deriva de los muchos (demasiados) museos inaugurados e impulsados por las instituciones públicas, o los que lamentan la desaparición de espacios o compañías dedicados a la cultura.

Esta semana, en Santiago de Compostela, los propietarios de la Sala Nasa anunciaron su más que previsible cierre ante el cambio de gobierno en la ciudad. Las actividades de la Nasa (conciertos y teatro, fundamentalmente) equivalen al 25 % de la oferta cultural de la ciudad de Santiago, lo cual no es poco si tenemos en cuenta que esta localidad cuenta con la Universidad, es la sede del Centro Drámatico Galego, recibe buena parte de las actividades organizadas por la Xunta de Galicia y tiene empresas municipales que brindan un fuerte apoyo económico a  la cultura, como es el Consorcio de Santiago. El marcado carácter político de los socios de la Sala Nasa parece haberla condenado a su desaparición ahora que soplan nuevos vientos políticos, ya que la entidad precisa de la subvención del ayuntamiento para poder sostener su actividad; aunque rara vez su oferta era gratuita y para acceder a ella siempre era necesario pagar la pertinente entrada. 

El ejemplo de la Nasa nos pone el paradigma de nuestro modelo de generación y consumo de los distintos productos culturales: la cultura subsidiaria; que es, precisamente, el modelo en crisis. Tanto como empresarios culturales como consumidores nos hemos acostumbrado y acomodado a la cultura subvencionada. Ello se debe, en primer lugar, a que la cultura como producto de ocio es cara. Muy cara. De ahí que los principales promotores sean las instituciones públicas y, tras ellas, fundaciones privadas por lo general hijas de los gigantes económicos del país: bancos, cajas y alguna empresa energética. La presencia del coleccionismo privado es casi anecdótica, pero sobrevive o por subvenciones -como el caso de los Thyssen- o por desarrollar sus actividades bajo el formato de fundación -como la Fundación Juan March, la Fundación Lázaro Galdiano o la Fundación Medinaceli, por citar algunos ejemplos. Incluso colecciones extranjeras como la de los Guggenheim llegaron a España previa inversión pública.

El sustento de las instituciones ha favorecido un consumo fácil, casi podíamos decir que inmediato de la cultura. Lo cual se bueno si pensamos que el fomento del ocio cultural es enriquecedor para la sociedad y favorece el que los ciudadanos medios demanden más cultura y de calidad. Sin embargo, tiene una cara B perniciosa que es la  vanalización de la cultura y la devaluación de su verdadero coste. Acostumbrados al gratis total a los ciudadanos cada vez les cuesta más pagar por consumir cultura a no ser que entiendan que ésta es de alta calidad, creándose una dolorosa paradoja. Preferimos pagar un precio elevado por una actividad que entendemos es de gran calidad (incluso cuando este precio es inferior al coste de la actividad por estar ésta subvencionada) a pagar precios irrisorios por disfrutar de verdaderas maravillas. En este sentido las actividades musicales y teatrales suelen verse favorecidas mientras que el patrimonio cultural, cuyo mantenimiento suele ser altísimo pero sus precios de acceso tienden a ser más bien bajos, se ve muy perjudicado. Y hablo desde el conocimiento. Pagar 1 € por visitar un monasterio como el de Sobrado dos Monxes es una limosna, como también lo es pagar 2 € por visitar la iglesia y museo de San Martín Pinario, que alberga una de las mejores colecciones de arquitectura en madera de Galicia, o 4 € por una visita guiada al monasterio benedictino de San Julián de Samos. Pues bien, en estos lugares ha visto a turistas renunciar a entrar por tener que pagar una entrada; una verdadera pena que, no obstante, da mucho que pensar.

La democratización de la cultura, el que no sea exclusiva de las elites, es buena y muy enriquecedora, pero también es necesario formar o concienciar a la gente de la importancia que tiene a nivel personal y a nivel social, del coste de estas actividades. La crisis económica padecida por España ha asfixiado el modelo de producción y consumo de cultura y obliga a buscar nuevas alternativas. Los museos, por ejemplo, han visto como sus presupuestos se reducían drásticamente, y las actividades de teatros y los programas de fiestas también se han visto recortados y a menudo reconducidos de manera un tanto errática. La necesidad de cerrar algunos de los muchos museos -sin programa ni contenido- aparecidos, como hongos, con la bonanza económica es ya inminente. Y en comunidades como Galicia seguimos afrontando el reto de qué hacer con proyectos faraónicos llevados a cabo sin una previsión real. 

En el ámbito de la cultura urge buscar un nuevo modelo de producción y de consumo, que en lo primero deberá pasar por una combinación del capital público y del privado, y que tal vez requiera que nos planteemos una adaptación del modelo de trustees y benefectores propio de los países anglosajones. Las empresas culturales deberán aspirar a una dependencia mínima de los subsidios y los consumidores aprender a valorar la cultura en su verdadera medida. 

domingo, 22 de mayo de 2011

Ciudad nueva - Ciudad vieja

Centro Ágora. Fotografía de María Mesaguer tomada de la web del centro

Las ciudades son organismos vivos. Viven altos y bajos. Abrumadores periodos de desarrollo y bonanza y desesperantes épocas de decadencia y letargo. Cambios cíclicos que se cumplen, cada uno con sus circunstancias y protagonistas. Así es la vida de las ciudades, seres mutantes y orgánicos.

Ante esta jornada de elecciones municipales el futuro que depara a la vieja Marineda es incierto. Pero no vamos a entrar en cuestiones políticas, sólo a desear que lo que pase sea para bien de la ciudad y sus habitantes.

La Coruña (para unos, A Coruña para otros) tiene fama entre los gallegos de ciudad burguesa, un tanto adormilada en los viejos laureles de un tiempo mejor y terriblemente orgullosa. Posiblemente no les falte razón pero ésta no deja de ser más que una simple circunstancia. Bulliciosa y alegre, siempre en la calle y de espíritu animoso, la imagen de la ciudad no siempre se corresponde con su realidad. Frente a ciudades como Vigo o incluso Santiago (que ya ha conocido tiempos mejores), Coruña lleva años caracterizándose por un ambiente cultural clasicote -lo cual es mejor que nada- y un tanto aburrido; sin embargo, en los últimos tiempos se perciben aires de cambio muy interesantes.

A los tradicionales ciclo de teatro del Rosalía (organizadas por el IMCE y Caixa Nova-NCG) se han unido las actividades del Colón (Caixa Galicia- NCG). Las fundaciones Barrié y Caixa Galicia, aunque con altibajos, ofrecen también una interesante oferta cultural, a la que se debe sumar la de la Fundación Luis Seoane, con actividades muy interesantes pero nula proyección sobre la ciudadanía. Junto a estos <> están los activos centros cívicos y entidades tímidas como el CGAI (que proyecta el mejor cine de la ciudad con el mejor precio imaginable), el Museo Emilia Pardo Bazán o la Casa-Museo de Casares Quiroga. Junto a la cultura: la difusión científica con la red de Museos Científicos de A Coruña (E= mc2) con la Casa de las Ciencias, la Casa del Hombre y el Acuarium Finisterre, el museo más visitado de Galicia. Para una pequeña ciudad de provincias no está mal, pero faltaba un toque de modernidad que se está alcanzando paulatinamente desde los últimos años.

Primer reclamo: el Salón del Cómic coruñes, Viñetas desde o Atlántico, cita obligada del mes de agosto en la ciudad herculina que combina exposiciones de los mejores dibujantes de banda diseñada del mundo con la feria en la cual comprar cómics y el merchandising que rodea a esta industria.

A nivel musical ExpoCoruña es la sede de la música electrónica de la ciudad , que parece que ha conseguido consolidarse como sede satélites del Sónar, y con los conciertos de la Terraza do MOVE.

En lo artístico se están desarrollando dos propuestas dirigidas a captar al público más joven: el MUAU (Museo Urbano de Arte Urbano), donde el graffitti es el protagonista yque está llamado a consolidarse: después de su primera edición celebrada en la primavera de 2010, volverá en otoño, con nuevas figuras del arte urbano y actividades para acercar el graffitti y sus técnicas a la gente. Y la Normal, sala de la Universidade da Coruña dedicada a las manifestaciones artísticas más actuales y situada en edificio que acogió la Escuela Normal de Magisterio (a la que dedicaremos algún post en las próximas semanas).

En lo que a centros socio-culturales se refiere la ciudad a inaugurado este año el Ágora, dirigido por el ex-director del CGAC Manuel Olveira, y que ya tiene programados numerosos talleres, cursos y actividades escénicas. El Ágora incorpora una nueva obra arquitectónica de interés a la ciudad, como también lo será el proyecto de César Portela elegido para la futura estación intermodal.

A esta hora, en plena jornada electoral, parece que por primera vez en democracia el gobierno municipal pasará de estar en manos del PSOE para recaer en el PP. Se abre un nuevo ciclo, ¡veremos qué nos depara el futuro!

domingo, 20 de febrero de 2011

La desaparición de un símbolo herculino: el cierre de la joyería Malde

Estas navidades fueron tristes para los que durante años habían sido trabajadores de la joyería Malde. Entre el bullicio habitual de la Calle Real en fechas navideñas, un reducido grupo de personas bloqueaban la entrada de la conocida joyería, en silencio, portando unos carteles impresos en dinA4 con sus reivindicaciones y denuncias; habían sido despedidos. El brillo del vistoso escaparate y las luces en interior de la tienda parecían ajenos a la realidad económica de la joyería, que superó la Navidad pero no la cuesta de enero.

Fachada de Malde a la Avenida de la Marina 

El pasado jueves me llamó la atención el que la fachada de Malde a la Marina estuviese cerrada y que dos sombras alargadas delatasen el lugar que hasta unos días antes habían ocupado las modernas cariátides de vidrio que adornaban la parte alta del escaparate. La prensa local se hacía ayer eco del cierre de la decana de las joyerías coruñesas tras permanecer más de 112 años abierta al público. Malde era un símbolo de la ciudad y de la calle Real, cuya vida comercial se ha vuelto mutante y caprichosa. Del esplendor pasado ya no quedan más que los apliques en cristal de la mitad superior de la fachada. Han desaparecido aquellos de la parte baja, las placas que la certificaban como "proveedora de la Casa Real" (un distintivo que adquirió en 1922 y que dejó de emitirse tras Alfonso XIII), el símbolo de distribuidora de cerámica de Sargadelos, los antiguos faroles y el escudo real que remataba el escaparate.

Imagen de la Joyería Malde cedida por Javier Fossas

Fundada por Manuel Malde López, fue un negocio familiar regentado por tres generaciones y que se distinguió por sus trabajos en plata de primera ley. Recientemente se encargaron de la restauración de la corona de la imagen de la Virgen del Rosario de A Coruña y de la esclavina que luce el Santiago en majestad del aparato barroco de la Catedral de Santiago (el que cada año es abrazado por cientos de peregrinos y devotos). Suyo era también el diseño de la gran torre de hércules de plata que se entregaba como trofeo al ganador del Teresa Herrera de fútbol; un diseño del año 1945. Este verano los coruñeses habremos perdido una de esas pequeñas tradiciones que a base de serlo nos identifican: detenernos en el escaparate de Malde a contemplar el trofeo la semana de las fiestas.

Imagen actual de la fachada de la Joyería Malde

Pd. Agradezco a Javier Fossas el haberme permitido publicar su fotografía, donde la joyería luce en todo su esplendor. 

lunes, 3 de enero de 2011

La Biblioteca Nacional se cae a pedazos


El título podía ser metafórico pero nada más lejos de la realidad. En una reciente visita a Madrid por motivos de trabajo me topé con la entrada habitual al edificio de la Biblioteca Nacional, la gran escalinata, cerrada por una valla infranqueable de unos dos metros de altura. A cada lado, las entradas a la planta baja, donde se encuentran la librería, las salas de exposiciones y el auditorio, se encontraban semiocultas bajo sendos andamiajes. Tras la incertidumbre inicial, y viendo que nada indicaba que el edificio estuviese cerrado, caminé bajo el tosco palio formado por uno de los andamios y entré con supuesta normalidad. Allí solicité a un vigilante que me indicase cómo tenía que hacer para acceder a la biblioteca y dí con el <>. Ante lo que a mí me parecía una anormalidad pregunté a uno de los trabajadores del centro a qué se debía tanto cambio y he aquí la respuesta.

La escalinata está cerrada por seguridad ya que hace unos meses la cornisa de la fachada principal comenzó a desprenderse. Los andamios dispuestos ante cada puerta no se deben a que se estén haciendo trabajos de limpieza o consolidación en los paramentos sino que son una medida de seguridad para proteger a los usuarios ante la previsible caída de nuevos cascotes. Las obras en la Plaza de Colón, en la calle Serrano y en el Museo Arqueológico, se confabularon con el paso de los cercanías, el tráfico habitual y el vecino metro y dieron la puntilla a este edificio centenario, que también ha sufrido desperfectos internos, con la caída de placas del hall de mármol. Lo más dramático es que el Ministerio de Cultura, responsable último del inmueble, ya ha adelantado que, de momento, no hay fondos disponibles para llevar a cabo la reparación de los desperfectos y, de paso, las convenientes labores de consolidación. La crisis parece haberse confabulado con la errática gestión que desde hace un tiempo se está haciendo del citado ministerio y, por extensión, del ámbito cultural de nuestro país. Más centrados en oropeles -grandes exposiciones con mejor o peor contenido que den una buena foto a nuestros políticos- y concentrados en malcriar a base de atenciones sobradas y subvenciones injustificables el ámbito del audiovisual, se está dejando de lado el patrimonio histórico-artístico, que es mucho, difícil de sostener y que necesita de muchas atenciones y de un buen plan estratégico que permita conservarlo, explotarlo y proyectarlo hacia donde se merece. Es difícil hacer entender a los políticos la importancia del patrimonio histórico no sólo como bien material sino como huella mueble, inmueble o inmaterial, del pasado de nuestro país e imagen de nuestro presente como sociedad y cultura. El que nuestra Biblioteca Nacional se desmorone no deja de ser una metáfora de en qué nos hemos convertido y, si no se pone remedio, de la dirección en la que vamos.